Aprender del campeón

El empresario Bruce Dereschuk quiere dominar a la perfección el 911 GT3 RS también en circuito. ¿Qué mejor que aprender personalmente de un expiloto profesional en la Porsche Track Experience?

   

Para Bruce Dereschuk, su gran momento llega en pocos minutos. Primera vuelta en el circuito de Hungaroring para el empresario de California. El 911 GT3 RS (992) de color Rojo Guardia derrapa por la hierba que bordea la pista, a solo unos centímetros de la barrera de seguridad. «Con los neumáticos aún fríos, acelero demasiado pronto al salir de la curva y el coche se descoloca de la parte trasera». «Entonces todo se tuerce un poco», explica más tarde en el paddock entre risas al describir ese momento de tensión.

Jörg Bergmeister tampoco puede evitar esbozar una gran sonrisa. «Vi por el retrovisor cómo se te salían los ojos de las órbitas», bromea el expiloto profesional y actual embajador de Porsche. Bergmeister, al volante de un GT3 RS idéntico a nivel técnico, rodaba justo por delante de Dereschuk en el circuito de Fórmula 1 situado a las afueras de Budapest, la capital húngara. Guided Driving se le llama al ejercicio de «conducción acompañada a velocidad de carrera». Constituye el núcleo del curso de dos días y medio de duración «Master GT3 RS» de la Porsche Track Experience. 

Con el casco puesto:

Bruce Dereschuk de camino al volante, con los vehículos de los demás participantes de la Track Experience al fondo.

Ambiente relajado:

A pesar de la máxima concentración, Jörg Bergmeister (delante) y Bruce Dereschuk son también grandes amigos y se nota que disfrutan de la compañía mutua.

En general, la Porsche Track Experience ofrece diversas formaciones en los circuitos de Fórmula 1 y GP más famosos de Europa, desde cursos de conducción para principiantes hasta formación para pilotos de competición. En esta ocasión, Dereschuk ha optado por una experiencia totalmente personalizada, con Bergmeister como entrenador personal exclusivo. El estadounidense no conocía Hungaroring, ni siquiera lo había visto en vídeos. «Lamentablemente, no tengo tiempo para prepararme», afirma el fundador y director general de una sociedad de inversión. Que hayan llegado hasta el final de la primera clase se lo debe a sus reflejos entrenados y a su amplia experiencia al volante de potentes deportivos. «La forma en que has controlado el 911 y lo has devuelto a la pista… ¡Menudo dominio del vehículo!», le felicita Bergmeister.

Aficionado de Porsche de California:

El empresario Bruce Dereschuk participó por quinta vez en una formación de la Porsche Track Experience.

Dereschuk aún no conoce mucho del universo Porsche. En su garaje, en las inmediaciones de San Francisco, se amontonan diversos deportivos de todo tipo. A diferencia de muchos otros coleccionistas, utiliza como es debido su flota de potentes vehículos. Desde hace años no falla en las jornadas de pista que se celebran en los circuitos estadounidenses, a menudo acompañado de su mujer, Maliha. 

«Porsche no me había llamado nunca la atención», admite este hombre de 62 años. Un 911 GT3 RS con el kit aerodinámico de Manthey supuso para él un punto de inflexión. «Es tan espectacular que no pude resistirme a comprarlo. El GT3 RS me ha abierto las puertas a un mundo completamente nuevo. Ni los frenos ni el sistema de refrigeración dan problemas, ni tan siquiera tras un día entero en el circuito. «Puedo incluso dejar el aire acondicionado encendido». 

Una camiseta confeccionada especialmente para la ocasión pone de manifiesto el gran orgullo que siente por su 911. Además, lleva un casco lacado por profesionales con un tejón melero gruñendo a quien le observa. «Es el animal más intrépido de África», explica para justificar la elección del diseño.

No es ninguna sorpresa que la camiseta y el casco estén ya empapados en sudor, ya que la temperatura exterior es de más de 30 grados en la llanura húngara. Además, en el circuito de Hungaroring, de 4,3 kilómetros de longitud, apenas hay tiempo para respirar. Casi ninguna recta larga: una curva precede a otra sin cesar.

Después de tres talleres teóricos, el curso «Master GT3 RS» incluye dos días completos de prácticas. A Guided Driving le sigue Shadow Driving, la parte en la que el instructor conduce detrás del alumno. Dos grupos se turnan para dar vueltas durante treinta minutos cada uno.

Follow me:

En la técnica denominada «Shadow Driving», el instructor Jörg Bergmeister (en el 911 blanco) observa, desde la perspectiva del perseguidor, si el alumno Bruce Dereschuk hace la trazada ideal a la perfección.

Bruce Dereschuk y Jörg Bergmeister tienen un programa propio. En los descansos que realizan cada dos vueltas, analizan juntos los datos recopilados continuamente por el «VBox», un dispositivo situado en el espacio apoyapiés del acompañante. Bergmeister compara en el ordenador los valores de medición de ambos GT3 RS. Al igual que en un auténtico coche de competición, es posible seleccionar individualmente docenas de sensores. «No obstante, nos concentramos en los más importantes», afirma el expiloto profesional. «La posición del acelerador, la presión del freno, el ángulo de giro, la aceleración transversal, la marcha seleccionada y la velocidad».

A partir de esta selección, el piloto de Renania interpreta las diferencias entre su propia vuelta de referencia y la vuelta realizada por Dereschuk. La primera conclusión que obtiene es que su alumno entra en algunas curvas incluso unos pocos km/h más rápido que él, pero sale de ellas más despacio. «En Hungaroring, hay algunas curvas que deben tratarse como una sola», le indica Bergmeister. «En la primera vas muy rápido, pero no abordas la segunda de manera óptima, y eso te hace perder unas décimas de segundo cada vez». 

Última comprobación:

Antes de empezar, Jörg Bergmeister se encarga de establecer rápido la conexión por radio (arriba). Abajo: las grabaciones en vídeo de cada vuelta permiten realizar un análisis preciso. Último por abajo: primero la teoría y, luego, la práctica: Bruce Dereschuk examina en el taller el neumático Michelin desarrollado específicamente para el 911 GT3 RS.

La primera tarea es, por tanto, trazar la línea ideal a la perfección. Para ejemplificarlo de manera más clara, el instructor le pide a su alumno que se siente en el asiento del acompañante. Un par de vueltas más tarde, Dereschuk se suelta el cinturón de seis puntos sin poder ocultar lo impresionado que está. «Con Jörg, todo parece demasiado sencillo. Al entrar en cada curva con el coche a la perfección, puede acelerar mucho antes que yo al salir de ella. Realiza unas correcciones mínimas en el volante, hace exactamente la misma trazada en cada vuelta… Se nota que aún tiene mucho margen para ir al límite».

Versátil:

Jörg Bergmeister, embajador de Porsche, no solo celebró múltiples victorias como piloto profesional, sino que también jugó un papel fundamental en el desarrollo del 911 GT3 RS como piloto de pruebas.

A sus cincuenta años, Bergmeister sigue siendo uno de los pilotos más rápidos del mundo al volante de un 911. En su etapa profesional, ganó la Porsche Supercup, entre otros títulos, y quedó primero en su categoría con el 911 RSR en las 24 Horas de Le Mans y en Daytona. Este licenciado en Economía participó como piloto de pruebas en el desarrollo del actual GT3 RS. Asimismo, ostenta el récord de vuelta con este coche en el famoso circuito de Nürburgring Nordschleife con un magnífico tiempo de 6:49,328 minutos, lo que equivale a una velocidad media superior a 180 km/h.

Dereschuk no ha contratado a Bergmeister al azar. «Jörg es toda una leyenda. Poder trabajar con alguien así… solo ocurre en Porsche. Por eso vengo a Europa», comenta entusiasmado este estadounidense, que acude por quinta vez a una formación de la Porsche Track Experience. Barcelona, Red Bull Ring, Monza y Nürburgring fueron sus primeras paradas. El hecho de que los cursos «Master GT3 RS» se impartan principalmente en circuitos de Fórmula 1 es, para él, un aspecto secundario interesante.

Y es que a este californiano lo que más le importa es la historia. Sus circuitos favoritos son el Nürburgring Nordschleife y el de Spa-Francorchamps, y en su lista de deseos encabezan las prioridades Mugello y Zandvoort.

Pero vayamos paso a paso. Dereschuk se prepara ya en Hungaroring con Bergmeister para la próxima clase: Guided Driving. El 911 GT3 RS ofrece multitud de opciones para un ajuste preciso. Lo que en un coche de competición tradicional supone un gran trabajo para los mecánicos, en este 911 para circuito se puede ajustar mediante cuatro selectores giratorios situados en el volante. Dereschuk puede ajustar gradualmente en unos pocos segundos los amortiguadores, el diferencial autoblocante del eje trasero, el control de tracción, el control de estabilidad y la aerodinámica activa. De este modo, por ejemplo, puede regular la agilidad con la que el 911 GT3 RS entra en las curvas.

En el circuito, Bergmeister y Dereschuk se comunican por radio. «Sube un punto el diferencial autoblocante y ablanda un poco la extensión de los amortiguadores del eje delantero», le aconseja el instructor durante un breve tramo más tranquilo en la recta de salida y meta.

Instructor profesional:

En la pista, Jörg Bergmeister va en cabeza con el 911 GT3 RS, mientras que Dereschuk le sigue de cerca.
«No hay nada más intenso y efectivo que el entrenamiento personal». Jörg Bergmeister

Tras otra media hora en la pista, con Track Time se retoma el análisis de datos. Aunque Dereschuk cada vez realiza un menor tiempo por vuelta, todavía hay margen de mejora. Por ejemplo, las curvas muestran aún diferencias significativas entre sí con respecto a la presión de frenado. «Tu punto de frenada es adecuado, pero debes utilizar el ABS solo al principio de la fase de frenado. Justo después, trata de dosificar la presión sobre el pedal al límite de bloqueo. De este modo, la deceleración es más eficaz que en el rango de actuación del ABS», aclara Bergmeister.

Sabe que Dereschuk también es capaz de poner en práctica esas recomendaciones. «Bruce aprende muy rápido, da gusto trabajar con él», afirma orgulloso Bergmeister. También se llevan muy bien a nivel personal. A pesar de la tensión, los dos se ríen mucho juntos.

En cualquier caso, parece que el estadounidense no sabe lo que es estar de mal humor. Y resulta cuanto menos sorprendente, ya que sus noches de sueño en Budapest suelen ser bastante breves. Mientras los demás alumnos duermen, él se ocupa del negocio. La diferencia horaria de nueve horas con California le permite, en gran medida, olvidarse de las llamadas de trabajo durante el día. «Pero ayer estuve hasta las tres de la mañana en una videoconferencia».

Al parecer, la diversión en el circuito compensa la falta de sueño a este torbellino de energía. Para sus próximas vueltas, recibirá un juego de neumáticos Michelin Sport Cup nuevo. Los neumáticos que se utilizan en la Porsche Track Experience se han desarrollado específicamente para el 911 GT3 RS. Entre vuelta y vuelta, los mecánicos ajustan la presión de los neumáticos a la velocidad del rayo, como una carrera dentro de la propia carrera. 

Bruce Dereschuk, con una presión óptima de 2,1 bar, se lanza a batir un nuevo récord. Al final del curso, habrá recortado casi cuatro segundos el tiempo de su primera vuelta. «Me parecía algo imposible. Mi mejoría se la debo completamente a Jörg». La patinada de la primera vuelta es cosa del pasado; ha sido la única en los dos días en Hungaroring.

Una experiencia en el circuito

Aquí encontrará toda la información sobre la Porsche Track Experience.

Christian Schön
Christian Schön
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