Prólogo
75 años de Porsche Motorsport. ¿Qué momentos destacados elegir? Le Mans, la Targa Florio o la Carrera Panamericana son pruebas icónicas indisolublemente ligadas a Porsche, ¿pero qué hay de la Mille Miglia, el Rally de Montecarlo, Daytona o Nürburgring?
Todos ellos son escenarios de historias espectaculares, pero cualquier intento de resumir las carreras más legendarias de Porsche en un solo texto parece condenado al fracaso. Sencillamente, en 75 años de historia caben demasiadas cosas que admirar.
Lo mismo ocurre con las personas. Richard Attwood, Jacky Ickx, Timo Bernhard... Todos ellos son ganadores de Le Mans. ¿Pero qué decir de Hans Herrmann, Derek Bell, Marc Lieb y todos los demás? Es imposible hacer justicia a todos los pilotos icónicos. ¿Y si hablamos de vehículos? Un pozo sin fondo. 550 Spyder, 917 KH, 935, 956, 919 Hybrid, 963... y eso es solo un extracto del extracto.
En cualquier caso, hay algo seguro: todo nos retrotrae a un vehículo, a un lugar y a un año. Le Mans, 1951: Porsche se aventura por primera vez en el Circuit de la Sarthe y se proclama ganador en su categoría con Auguste Veuillet y Edmond Mouche al volante de un 356 SL. «Este momento se considera el nacimiento de Porsche en el mundo del automovilismo», afirma Thomas Laudenbach, director de Porsche Motorsport. «A partir de ahí, en las décadas siguientes surgió un legado automovilístico sin parangón en el mundo». Ya sea en carreras de velocidad, en pruebas de resistencia o en tramos de rally, desde de la primera participación con el 356 SL ha surgido un universo fascinante.
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con este 356 SL, Porsche compitió por primera vez en las 24 Horas de Le Mans en 1951.«Motorsport es el núcleo de la identidad de la marca y una plataforma para desarrollar las tecnologías del futuro», explica Laudenbach. «Representa espíritu pionero, valentía y deportividad». Desde siempre, han jugado un papel fundamental los que hoy en día siguen siendo responsables del éxito de la marca, es decir, los clientes. Las carreras para clientes y los equipos cliente constituyen la base del compromiso de Porsche con el automovilismo. El fabricante de vehículos deportivos es actualmente uno de los mayores proveedores del mundo en este tipo de competiciones. «Desde los inicios de nuestra actividad, los clientes tienen la oportunidad de competir con nuestros coches deportivos», afirma Michael Dreiser, director de ventas de Porsche Motorsport, que lleva más de veinte años trabajando en este entorno. «Con la llegada del 911, la curva empezó a subir a partir de la década de 1960 y, desde entonces, el 911 se convirtió en el pilar central de la competición». Así, la versión Cup basada en el 911, con más de 5000 unidades producidas, es actualmente uno de los coches de carreras más fabricados del mundo.
Para Dreiser, es importante hacer una distinción. «Hay quienes solo buscan diversión y vivir una experiencia en circuito», explica. «Pero también hay quienes lo llevan todo a un nivel profesional». En Porsche, hoy en día son posibles ambas cosas. En realidad, es posible casi todo. Cualquiera puede participar en el automovilismo, tanto si solo quiere hacer un sueño realidad como si aspira a ganar trofeos.
La mejor forma de explicar este universo es mediante un sistema piramidal que los clientes pueden recorrer desde abajo hacia arriba. Los Porsche Experience Centers de todo el mundo son ideales como introducción. Además, hay comunidades como el Porsche GT Circle que organizan habitualmente eventos automovilísticos exclusivos. Quien pretende mantener a tope el nivel de adrenalina pasa directamente al siguiente nivel, la Porsche Track Experience. Se trata de una formación profesional supervisada por instructores experimentados. La oferta abarca desde cursos para principiantes hasta másteres intensivos. «Además, hace unos años fundamos la Rennsport Academy», afirma Michael Dreiser. «En ella, los clientes pueden adquirir la formación necesaria para obtener la licencia de piloto de carreras».
Una vez que se tiene la licencia, llega el siguiente paso, las copas monomarca. «Ofrecemos una transición fluida», explica Dreiser. «De la carretera al automovilismo profesional». ¿Primero la Carrera Cup y luego un podio en Le Mans? ¡Es perfectamente posible! Pilotos como Nick Tandy, Marc Lieb o Timo Bernhard empezaron en las copas monomarca y, en el punto álgido de su carrera, lograron la victoria absoluta en La Sarthe.
Tras las copas monomarca sigue la categoría GT Sport, donde numerosos equipos cliente compiten con vehículos GT contra otros fabricantes. Por último, en la cima de la pirámide figuran series como el IMSA WeatherTech SportsCar Championship o la Fórmula E. En ellas compiten los equipos oficiales de Porsche y se prueba la tecnología para los vehículos de serie del mañana. O, lo que es lo mismo, aquí nacen las leyendas. No obstante, en ellas también constituyen un pilar importante los equipos cliente y escriben sus propias historias a la estela de los equipos oficiales.
75 años de Motorsport. Esto también significa 75 años de deporte de clientes. En este Dossier echamos un vistazo al universo que se ha creado hasta hoy: desde el evento del GT Circle en el circuito japonés de Magarigawa, pasando por las copas monomarca internacionales y los campeonatos GT, hasta el segmento de élite con los poderosos 963 y el nuevo monoplaza de Fórmula E, el 975 RSE. Un extracto actual que no pretende ser exhaustivo, pero sí... ¡100 % born to race!