Walter Röhrl: «Soy muy sensible»

Detesta el ajetreo y el bullicio alrededor de su persona, y en su día evitó incluso su tercer título de campeón mundial de rallyes. A pesar de ello, felicitamos a Walter Röhrl por su 75.o cumpleaños el 7 de marzo. En Leipzig. Un lugar muy especial para él.

   

Señor Röhrl, ¿le gustan los cumpleaños? 

En absoluto. Los homenajes siempre me han parecido una carga. Cada vez que recibía un trofeo me sentía incómodo, y los cumpleaños ni siquiera son mérito mío. 

Echemos la vista atrás: ¿qué cosas han sido importantes en estos 75 años y cuáles no tanto?

Probablemente, el paso más importante de mi vida fue dejar mi trabajo como administrativo y entrar en el mundo del automovilismo. Quería averiguar si no era más que un soñador. No me importaba tanto ganar dinero con ello. Es algo que no me ha interesado en toda mi carrera. 

¿Se acuerda todavía de cómo se ganó su primer dinero y en qué lo gastó?

Sí, claro. Mientras estudiaba, ganaba 365 marcos al mes. De ellos, ahorraba 360 para mi primer coche. Además, en realidad tampoco gastaba los cinco marcos que me quedaban de calderilla, porque nunca iba a bares y esas cosas. Toda mi vida consistía en trabajar, y dedicaba el tiempo libre al deporte. Ahorré hasta que me pude comprar un Porsche 356 de segunda mano. Acababa de cumplir 21 años. Tenía que ser un Porsche, porque en ellos no se estropea nada. Eso me lo enseñó mi hermano mayor. No me podría haber permitido llevarlo a reparar.

¿Cómo surgió su primera vinculación profesional con Porsche?

Fue en 1981. Mercedes acababa de cancelar repentinamente un programa previsto para el Campeonato Mundial de Rallyes. Sin embargo, a mí me seguían pagando. Helmuth Bott, que en aquel momento era Presidente de Desarrollo de Porsche, me llamó y me dijo: «Señor Röhrl, en estas circunstancias nos podemos permitir contratarle». Yo acepté con la esperanza de que Porsche entrara en el mundial. Entonces conduje un 924 Carrera GTS en el Campeonato de Alemania y empecé participando en una única prueba del mundial, el Rally de San Remo. Si lo hubiera ganado con el 911 SC, quién sabe, quizá habría llegado a un programa para el Campeonato del Mundo. Pero se nos rompió el eje de la transmisión y quedamos eliminados, así que tuve que buscarme otro equipo para 1982. Diez años después volví a competir en carreras para Porsche y me convertí en piloto de pruebas. 

Posando con el Porsche Macan:

Posando con el Porsche Macan:

Walter Röhrl fue campeón de Europa de rallyes en 1974. En 1980 y 1982 ganó el Campeonato Mundial de Rallyes. Su experiencia se ha trasladado a todos los modelos de Porsche de Leipzig.

Saltemos de 1981 al cambio de milenio: ¿qué significa para usted el Carrera GT?

El trabajo en torno a este superdeportivo fue una de las cosas más bonitas que he hecho en la vida. Tuve la suerte de participar en todo el desarrollo, desde el primer segundo. Al principio tuvimos que superar muchos problemas. 

¿Qué le une a Leipzig, donde se fabricó el Carrera GT entre 2003 y 2006?

Asistí a la inauguración de la fábrica y me fascinó que visionarios como Wendelin Wiedeking, en aquel momento Presidente de la Junta Directiva, hubieran tenido el coraje de construir allí de cero una fábrica nueva. Para los apasionados de Porsche como yo, el Cayenne fue al principio como un extraño. Me incorporé a la fase de desarrollo para ejercer una especie de función de control. También me tocó probar en la Nordschleife los modelos de Panamera y Macan. Me entusiasma la forma en que Porsche ha trasladado los genes de los deportivos a los dos SUV y a la gran berlina. Los tres son referentes en su segmento.

Si pudiera cambiar algo en usted con un simple chasquido de dedos, ¿qué sería?

Querría ser más paciente, porque así tendría la vida más fácil en todos los sentidos. Cuando voy conduciendo y veo a lo lejos un camión, ya me irrito porque sé que me va a frenar. 

¿Hay algo que la gente piense de usted y que no sea cierto?

Cuando alguien nos ve en los vídeos de rallyes de la década de 1980 pasando al lado de los espectadores a 150 km/h, probablemente piense que soy insensible y brutal. En realidad, es todo lo contrario. Soy muy sensible. Cualquier cosa me quita el sueño, eso es algo que pocos se imaginan de mí. Los vídeos antiguos me siguen impactando a mí mismo. Pero así eran los rallyes por aquel entonces. Por suerte, nunca hice daño a nadie. 

¿Quién o qué le sirve de inspiración?

Cualquier persona que consigue un logro especial. Cuando veo un esquiador brillante o cualquier otro deportista genial, siempre pienso que tengo que salir, entrenar y ponerme más en forma. 

¿Cuál fue el momento más bonito de su carrera?

Fue en 1980, a las ocho de la mañana, cuando bajamos hasta Mónaco los diez kilómetros que hay desde el último punto de servicio de La Turbie. El sol se reflejaba en el mar y yo había conseguido el objetivo de mi vida: ganar el Rally de Montecarlo. Convertirme en campeón de Europa o del mundo ni siquiera estaba en mis mejores sueños.

¿Qué le pide al futuro?

Salud y paz, para mí ambas cosas van de la mano. La pandemia me dejó claro una vez más lo importante que es mantenerse sano. Y he tenido la suerte de vivir 75 años sin sufrir ninguna guerra cerca. Ese es un gran privilegio.

Heike Hientzsch
Heike Hientzsch

Artículos relacionados

Datos de consumo

Macan GTS

WLTP*
  • 11,7 – 11,3 l/100 km
  • 265 – 255 g/km

Macan GTS

consumo combinado de combustible / emisiones combinadas de CO₂
consumo combinado de combustible (WLTP) 11,7 – 11,3 l/100 km
emisiones combinadas de CO₂ (WLTP) 265 – 255 g/km
NEDC*
  • 9,9 l/100 km
  • 225 g/km

Macan GTS

consumo combinado de combustible / emisiones combinadas de CO₂
consumo combinado de combustible (NEDC) 9,9 l/100 km
emisiones combinadas de CO₂ (NEDC) 225 g/km