Conductos sonoros separados

Para el nuevo Porsche Cayenne GTS Coupé, los ingenieros han compuesto una banda sonora propia. Su sistema de escape deportivo, totalmente nuevo, produce un efecto sonoro muy diferenciado.

Ilustración: Design Hoch Drei

Porsche Cayenne Turbo S E-Hybrid Coupé
Consumo de combustible combinado: 3,9–3,7 l/100 km
Consumo de corriente combinado: 19,6–18,7 kWh/100 km
Emisiones de CO₂ combinado: 90–85 g/km

Porsche Cayenne Turbo Coupé
Consumo combinado de combustible: 11,6 l/100 km
Emisiones de CO₂ combinado: 264 g/km

Porsche Cayenne GTS Coupé
Consumo combinado de combustible: 11,4–11,2 l/100 km
Emisiones de CO₂ combinado: 260–256 g/km

(Datos de 10/2020)
Todos los datos técnicos pueden variar según los países.

Los ingenieros de desarrollo se enfrentaron a unas tareas complejas. Por un lado, el volumen del V8 biturbo de cuatro litros y 338 kW (460 CV; Porsche Cayenne GTS Coupé: consumo combinado de combustible: 11,4–11,2 l/100 km, emisiones de CO₂ combinado: 260–256 g/km (Datos de 10/2020)) debía ser perceptible acústicamente en las frecuencias graves. Por otro lado, a revoluciones altas, debía disfrutarse la deportividad del paquete de fuerza fabricado en Zuffenhausen – es decir, se debía oír una enorme anchura de banda: desde el burbujeo prometedor hasta el alegre grito de alta frecuencia. Al mismo tiempo, el pliego de especificaciones incluía estrictos reglamentos de emisión sonora, variables según los países, además de unos tubos de escape centrales visualmente atractivos.

Para cumplir la variedad de requisitos exigidos, primero se separaron totalmente los tramos de los gases de escape de las dos bancadas de cilindros.  Y es que los acoplamientos, los llamados puntos de diafonía, comportan necesariamente atenuación. Para que el sonido del V8 se pueda desarrollar conforme a las revoluciones, se dotó al voluminoso silenciador final de un complejo control.

Cuando las revoluciones son altas (color rojo) la corriente de gases de escape fluye directamente hacia el entorno, tan solo mínimamente amortiguada. El resultado son tonos altos y agresivos que recuerdan a un coche de carreras. A bajas revoluciones (color blanco), la corriente de gases de escape toma una derivación y recorre un bucle adicional a través de las cámaras, acústicamente sofisticadas, del silenciador final. Allí unos suelos interiores especialmente perforados generan unos graves saturados antes de que el caudal escape.

El que las corrientes de gases de escape tomen el camino directo por el medio o el bucle de derivación, no depende de un solo factor. Un control de válvula inteligente situada delante del silenciador final (K) proporciona un sonido finamente diferenciado en todas las situaciones de conducción; su conmutación progresiva se controla automáticamente mediante los campos característicos de número de revoluciones y carga.

Después de su debut en el Cayenne GTS Coupé, el nuevo sistema de escape deportivo también estará disponible para el Cayenne Turbo Coupé y el Cayenne Turbo S E-Hybrid Coupé – cada uno en combinación con el respectivo paquete deportivo de construcción ligera opciona.

Heike Hientzsch
Heike Hientzsch

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