La primera piedra
Celebrar un cuarto de siglo de presencia en México va más allá de las cifras: es reconocer la visión, la constancia y la pasión que han hecho de Porsche un referente del automovilismo de alto desempeño y de la exclusividad.
Toda historia tiene un comienzo. La de Porsche comenzó en 2001 con la apertura del Porsche Center Guadalajara, la primera piedra que marcó el inicio de un camino que, 25 años después, sigue escribiéndose con innovación y excelencia en cada kilómetro recorrido.
Historia de una entrega:
El albarán del primer Porsche vendido en México: un Boxster T/M 5 vel., motor 2.7, color Plata Ártico, pagado al contado.La historia de Porsche en México no arrancó de la noche a la mañana. Tras un primer intento infructuoso en 1995, tiempos complejos para la economía mexicana, la marca regresó al país con un plan más sólido y socios comprometidos. En enero de 2001, Audi de México, subsidiaria del consorcio Volkswagen, decide poner en marcha las primeras concesionarias especializadas en Porsche: una en Ciudad de México y otra en Guadalajara. Esta vez, los negocios operarían de manera independiente, con una identidad propia, totalmente distinta a la de Audi y Volkswagen, y con el respaldo exclusivo de la marca Porsche para distribuir sus vehículos deportivos en México.
La estrategia era clara: ofrecer toda la gama europea, desde el elegante Boxster Roadster hasta el imponente Porsche 911 Turbo, con precios que oscilaban entre 61 600 y 159 400 dólares, y con la expectativa de vender 70 unidades en el primer año, alcanzando 100 en 2002. Además, se planeaba abrir nuevas distribuidoras en Puebla y Monterrey, consolidando así un camino de crecimiento sostenido.
En la Auto Expo Mundial en el World Trade Center de ese año se mostrarían modelos que marcarían la pauta del desempeño y la innovación de Porsche: Boxster S, Carrera 4 y Porsche Turbo.
La inauguración
Dos meses más tarde, el 12 de marzo de 2001, Wendelin Wiedeking, presidente y director general de Porsche AG, inauguraba la primera distribuidora oficial de México en Guadalajara. «Nuestro primer acercamiento a México en 1995 no tuvo éxito porque las circunstancias no eran las adecuadas», declaró. «Hoy regresamos con socios confiables, una gama de productos más fuerte y una compañía más preparada».
Hito fundacional:
25 años de Porsche en Guadalajara, inmortalizados en esta placa conmemorativa de la apertura.Con esta apertura, Porsche no solo ponía un pie firme en el país, sino que también iniciaba una estrategia de expansión con visión de largo plazo, para ofrecer a los clientes mexicanos toda la experiencia y prestigio que caracterizan a la marca. Asimismo, Wiedeking revisó las expectativas de ventas: proyectó colocar 200 vehículos en 2001 y duplicar esa cifra para 2004, una meta ambiciosa frente a los apenas 45 autos vendidos en 1995 y que reflejaba la absoluta confianza de la marca en el potencial del mercado mexicano.
El primer Porsche entregado
La primera venta no se hizo esperar. El 9 de abril de 2001 se entregó el primer vehículo en México: un Porsche Boxster T/M 5 vel., motor 2.7 de 220 HP, color Plata Ártico, adquirido al contado por 632 041.22 pesos por un vecino de Lomas de Guevara. Este vehículo se convirtió en el emblema del desembarco de la marca en el país.
Boxster plateado:
Un Porsche 986 original en color Plata Ártico, igual que el primer modelo entregado por el Porsche Center Guadalajara en México.Hoy, 25 años después, Porsche de México no solo tiene grandes resultados de ventas, sino que también recibe la confianza y la pasión de quienes han elegido formar parte de su historia. Cada cliente que se ha sumado a esta aventura ha contribuido a construir una comunidad única, compartiendo la emoción de conducir, la admiración por la ingeniería alemana y el compromiso con la excelencia que define a la marca. Es gracias a ellos que cada kilómetro recorrido desde aquel primer Boxster en Guadalajara tiene un significado especial.