El sentido del tiempo

Los caminos de Porsche y TAG Heuer se cruzan desde hace más de medio siglo. Una cultura común une a ambas empresas. El CEO Frédéric Arnault transfiere los valores al presente y al futuro.

   

Frédéric Arnault tiene pocas oportunidades para detener su reloj interior. En julio de 2020 asumió la dirección del exclusivo fabricante de relojes TAG Heuer. Ahora que el paisaje montañoso del Jura suizo lleva horas sumido en la oscuridad, es una de esas oportunidades. El CEO reflexiona si en su sector existe un hito similar al de la fabricación de coches deportivos. Allí se celebra el proverbial enlace cuando la carrocería y el motor se unen en la producción. Arnault define el equivalente como el momento cuando en sus talleres se pone por primera vez en movimiento el mecanismo de un reloj: «Para mí es como si un corazón empezara a latir».

El pulso:

El pulso:

cuando el mecanismo de un reloj fabricado a mano se pone en marcha por primera vez, para el CEO es como el latido de un corazón. Se inicia una nueva vida. En la imagen, un TAG Heuer Carrera Porsche.
Máxima precisión:

Máxima precisión:

los relojeros de la empresa fundada en su día por Edouard Heuer necesitan un pulso firme y las mejores herramientas ópticas.
Fusión de pasión y tecnología.

Puede que lidiar con el tiempo sea su tarea constante, pero no tiene nada de trivial. Frédéric Arnault pertenece a una nueva generación de directivos, y para él la ambición y la empatía no son excluyentes. Conoce al dedillo los estudios que analizan cuántas veces miran las personas la esfera del reloj de media al día, pero sería incapaz de decirlo de sí mismo. Para él, los relojes están omnipresentes desde que su padre le regaló el primero en su undécimo cumpleaños, un TAG Heuer. 

Al mirar al departamento de desarrollo, también conocido como «Instituto», Frédéric Arnault señala con fascinación el nanomicroscopio que utilizan allí. No es difícil reconocer esta inclinación por la precisión y el progreso en su labor al frente de la empresa. El tiempo no se puede reinventar, los relojes sí. Pero alguien cuyo modelo de negocio se basa en los clásicos debe ser cauteloso con la evolución, es decir, conseguir nuevos clientes sin perder los ya existentes. Frédéric Arnault lo expresa así: «Trabajamos con diezmilésimas de segundo y al mismo tiempo pensamos a largo plazo. Vivo en el presente, pienso en el futuro y hago excursiones al pasado».

Valores tradicionales, tecnología puntera:

Valores tradicionales, tecnología puntera:

los relojes que salen de los talleres de La Chaux-de-Fonds (Suiza) pasan de generación en generación.

Traje azul, zapatillas de deporte blancas y sin corbata, en constante vibración como el volante de un reloj. Tras licenciarse en la École Polytechnique de París, inició su carrera en el departamento digital y de estrategia de TAG. Había que resolver una lucha cultural en aras de la marca: ¿puede y debe una empresa que representa las obras maestras de la mecánica ofrecer más relojes digitales? Para Arnault, no se trata de una cuestión de poder o deber, sino de voluntad y obligación. Sabe convencer con su estilo suave: «Tenía que unir las culturas y evitar la ruptura. Ahora son dos líneas que cierran el círculo». Ha puesto en marcha algo grande. Hoy puede decir que muchos clientes poseen tanto un cronógrafo como un smartwatch. El coraje es uno de sus principios empresariales; la arrogancia está lejos de su mente. Los relojes digitales constituyen ahora el 15 % de la facturación, y el comercio directo por Internet ha crecido un 250 % bajo su mandato. Los Connected Watches unen a generaciones de amantes de los relojes. Toda una transformación en la muñeca.

La historia de la empresa fundada por Edouard Heuer en 1860 en Saint-Imier está llena de hazañas pioneras. Heuer tenía una personalidad como la de Ferdinand Porsche, llena de espíritu inventivo e ideas de negocio. Su bisnieto Jack Heuer descubrió hace más de medio siglo el automovilismo como plataforma de marketing. Pronto se estableció una conexión con Porsche y los relojes jugaron un papel importante por primera vez en la épica película Le Mans de Steve McQueen. Al igual que ocurrió con Porsche en su día para la construcción de un motor turbo para Fórmula 1, Heuer también unió su destino al grupo empresarial TAG. Actualmente, TAG Heuer es socio de Porsche en la Fórmula E. «También el deporte debe ser más sostenible», afirma Arnault, «no todo consiste solo en la velocidad». Lógicamente, Porsche era el socio ideal para su nuevo compromiso con el deporte de élite. «Nos une la misma exigencia técnica», comenta refiriéndose a un doble aniversario que llegará en el año 2023: «Porsche celebra el 60 aniversario del 911 y nuestro reloj Carrera cumplirá entonces la misma edad». 

Los coches deportivos clásicos le entusiasman por la fuerza de su movimiento y sus líneas elegantes. Sin embargo, el automovilismo no empezó realmente a fascinar al yo más competitivo de Arnault hasta que no estuvo en las 24 Horas de Le Mans: «Allí pude ver entre bastidores todo el trabajo, la perfección y la preparación que se necesitan para esta carrera única y cómo colabora el equipo: eso me recordó mucho al interior de un reloj». Fusionar la pasión y la tecnología es exactamente lo suyo. 

Para ello, ayuda estar uno mismo en equilibrio. Frédéric Arnault es un talentoso concertista de piano que ya ha actuado con la Filarmónica de Moscú. Los deportes como el kitesurf marcan un contraste inspirador. Tomarse diversos períodos de pausa es para él como una meditación. Toda su persona encaja con los relojes, que atraen fundamentalmente a los individualistas: «Cuando me imagino a nuestra marca como un personaje, sería al mismo tiempo joven, elegante y con espíritu aventurero». 

Ha encontrado un embajador ideal en un actor más bien tímido como Ryan Gosling, al que se une el actor y también piloto de carreras Patrick Dempsey. Arnault y Gosling han dialogado largo y tendido sobre la esencia del tiempo. Su diálogo desembocó en una revelación que les ha servido a ambos como filosofía de vida: «He aprendido a no considerar el tiempo como algo que haya que dar por sentado. Lo que me estimula es saber que el tic-tac del reloj no se detiene».

A la caza del tiempo

El equipo de Fórmula E TAG Heuer Porsche compite en el campeonato del mundo con dos Porsches 99X Electric. Los dos fabricantes prémium sellaron su alianza a largo plazo en febrero de 2021.

Elmar Brümmer
Elmar Brümmer
Artículos relacionados