El mundo de @Lara

La profesión: conductora de precisión en Hollywood.
El automóvil: un modelo T de 1969.
La carretera: Pacific Coast Highway.
La mujer: Instagram-Star @thatporschegirl.

   

Porsche Macan S
Consumo combinado de combustible: 8,9 l/100 km
Emisiones de CO₂ combinado: 204 g/km (Datos de 10/2020)
Todos los datos técnicos pueden variar según los países.

Una vez hemos atravesado Los Ángeles, conducir vuelve a ser un placer. En el sur, se ve de nuevo brillar el océano desde la carretera. Su nombre cobra pleno sentido: la Pacific Coast Highway. A la derecha, playas de arena blanca bordean la costa como una cadena de perlas, su sucesión hace las veces de navegador y las ballenas disparan sus chorros en dirección al cielo. Después de 80 kilómetros, llegamos a Newport Beach. Dos muelles se adentran en el mar flanqueados por uno de los puertos deportivos más grandes de la Costa Oeste. El semáforo se pone en rojo y una surfista cruza corriendo descalza la carretera en dirección al mar con la tabla a cuestas. ¡Bienvenido al mundo de @Lara!

Misión virtual

«¡Hola! Ya termino». Pasa un breve cepillado a la larga melena, se pone una sudadera fina, crema solar, brillo de labios discreto, coge el móvil, las gafas de sol y las llaves del coche y se pone en marcha. La casa en la que vive con su hijo y su pareja es tan sencilla como la propia chica Porsche. «Casi no pasamos tiempo dentro», explica Lara. «Me interesan más los coches y los viajes que la decoración del hogar». Hay que hacer un pequeño inciso para aclarar que eso de «chica» es parte de su apodo virtual. Porque desde hace un año y medio pasa muchas horas conectada. @thatporschegirl es su modo digital de compartir su pasión por Porsche. Parte del objetivo también es actualizar la imagen de la mujer en el mundo de los deportivos. Cuando ve fotografías de modelos ligeras de ropa sobre capós de motores, lo comenta. «Quiero ver a las mujeres al volante y en la documentación del coche», dice. En Internet publica preciosas fotografías de automóviles Porsche, responde a preguntas técnicas y se comunica con sus seguidores. Tiene unos 20.000.

Pacific Coast Highway:

Pacific Coast Highway:

Lara se conoce cada metro como la palma de su mano. La conductora de precisión surca el asfalto hasta Hollywood.
«Podría cambiar pañales conduciendo». Lara, @thatporschegirl

El Porsche Macan S que tiene en el garaje lo usa para los viajes familiares por carretera. Junto a él se encuentra el Porsche 911 Turbo 3.3 de la generación 930 de 1982 propiedad de Lara. Un objeto de coleccionista con mucha garra. Pero solo queremos dar un paseo tranquilo, así que Lara se decanta por su 911, un modelo T de 1969. Luce al sol en color lee green. «El color es una creación propia». Su compañero Lee invirtió mucho tiempo en la restauración del vehículo. Cuando esta pieza originaria de la Costa Este llegó al suelo californiano se encontraba en un estado lamentable, por lo que tuvo que retocarlo más de lo que le hubiera gustado. No es que no se atreviera: «Lo he tenido que hacer muchas veces porque todos los automóviles que me han gustado y me he podido permitir han estado siempre en unas condiciones terribles».

«La mayoría de hombres supone que he cogido el coche de mi padre».

Arranca el bóxer refrigerado por aire, baja a mano la ventilla del coche, acelera y se adentra en el tráfico de la mítica carretera costera californiana. El clásico llama rápidamente la atención a pesar de que los coches de lujo y las marcas europeas forman parte del paisaje habitual de Newport Beach. Las miradas también reposan sobre la mujer que maneja el volante. «La mayoría de hombres supone que he cogido el coche de mi padre», comenta mientras pisa el acelerador para pasarse al carril de adelantamiento. «Yo nunca pierdo los papeles, pero tomo nota. Es increíble que a estas alturas del siglo XXI una mujer conduciendo un Porsche histórico siga siendo considerado algo exótico».

Newport Beach:

el paraíso para surfistas llegados de todo el mundo.

Surf del asfalto.

Conductora de precisión

Apenas cuenta 12 años cuando decide que ella va a conducir un Porsche. Es el día en que una amiga de su madre –soltera, directiva– viene de visita al volante de un Porsche. Hasta ese momento, todas las mujeres adultas que había conocido conducían vehículos compactos, estaban casadas y eran amas de casa. Lara se pone a ahorrar y sigue atentamente los anuncios de coches. Hace salidas nocturnas con el coche de su madre por las calles desiertas de su barrio. Se trata de ir practicando. La resistencia y la determinación son algunos de sus puntos fuertes. Al final, nada más sacarse el carné con 16 años, se compra un Escarabajo. «Precioso, pero con un motor muy justo…». El Beetle no es perfecto, vale, pero transmite libertad. Lara se pasea por toda California con la música puesta y las ventanillas bajadas. Al terminar el instituto se muda a Nueva York. Tiene 17 años recién cumplidos.

Laguna Beach:

Laguna Beach:

@thatporschegirl se aparta por un momento del acelerador para disfrutar de este momento. No es algo que ocurra a menudo.

Sus características físicas –casi un metro ochenta de altura, larga melena rubia, complexión delgada– le permiten ganarse la vida como modelo durante dos años y medio. La esperanza de encontrar trabajo en Hollywood la lleva de vuelta a California, pero se termina aburriendo de hacer de extra. Así que se convierte en «precision driver», la versión elegante del doble de escenas peligrosas de coches. «Nada de coches en llamas volcándose», explica, «sino precisión dinámica que evite derribar cámaras o poner en peligro a alguien». Lara sustituye al volante a actrices de Hollywood que no saben aparcar, no se atreven a conducir o no tienen carné. A los veintitantos años actúa como doble de Julia Roberts, Jennifer Connelly y Mary Louise Parker, y suele tener su propia rulot en los sets de rodaje. «Podría cambiar pañales conduciendo», bromea, «pero naturalmente no lo hago. Mis hijos ya son mayores para eso». La madre de una chica mayor de edad y de un niño continúa haciendo trabajillos para la industria de la moda. Como modelo de pruebas, su cuerpo sirve de referencia para realizar cortes y ajustes de trajes de baño, jerseys, pantalones y vestidos de noche.

Lara pisa el acelerador, surcamos la autopista como haciendo surf sobre una ola. «Ya verás cuando lleguemos a la siguiente curva, es fantástica», grita para hacerse oír por encima del ruido del motor y el viento. No es para menos: acantilados de color ocre reflejan la luz del sol. Arbustos de salvia de color verde plateado y buganvillas rosas se encaraman a las rocas. Pelícanos en formación planean por encima de surfistas que esperan la ola perfecta... También Lara espera con ilusión la próxima curva de una carretera que conoce como la palma de la mano. «Hay que disfrutar del momento, vivir la vida al máximo».

Lido Marina Village:

Lido Marina Village:

el modelo T de 1969 con el telón de fondo de la elegante calle comercial de Newport Beach.

Primer nueveonce de consolación

Públicamente, apenas revela información personal, ni siquiera su apellido. En sus comienzos en Instagram con @thatporschegirl tuvo un par de experiencias desagradables con fans intrusivos y decidió borrar todos sus datos personales de la red. Solo nos puede contar una historia, de hace 10 años. Su compañero por aquel entonces decide terminar la relación y, para consolarse, se refugia en un acompañante mucho más fiel: un 911 descapotable plateado. El vendedor de vehículos de segunda mano le suelta: «¿No vendrás a ampliar mi colección de mujeres?». Lara le clava los ojos sin esconder su enfado y le responde: «Solo vengo a mirar y no comprar nada». ¿Será posible? Su objeto de consuelo le espera en el siguiente concesionario independiente. Tiene tres años y es de color negro. «Habría que lavarlo primero», dice un vendedor igualmente desganado. A Lara se le acaba la paciencia: «O me enseña el automóvil inmediatamente o me largo». Después de la salida de prueba, Lara consigue rebajar un poco el precio y se lleva a casa su primer Porsche. Así da comienzo una relación que se prolongará siete años. Hoy se ríe al recordar estas historias, pero le sigue molestando que los hombres duden de sus habilidades de conducción.

Podría ser nombrada defensora oficial de las conductoras de deportivos. Junto con sus compañeras de batallas, acude a las reuniones de Cars and Coffee, una institución para los amantes de los automóviles en general y los clásicos en particular, además de punto de información para la consecución de recambios.

Hay varios escritores, presentadores de podcasts y organizadores de eventos que ya han puesto el ojo en la «chica Porsche». A Lara le encantaría tener su propio programa para amantes de automóviles deportivos. En el California Festival of Speed –este año en edición virtual– fue maestra de ceremonias ante la cámara.

¿Qué le deparará el futuro? «Yo me relajo y dejo que el río de la vida me transporte hasta la siguiente sorpresa». Aunque mejor que no sea ahora y aquí. La carretera traza un brusco giro a la izquierda, lo que exige agarrar firmemente el volante. Lara toma la curva con pasión. Tercera, segunda, línea ideal, aceleración. Precisión absoluta.