Los primeros 1,000

Porsche de México – Experiencia al volante: ¿Qué se puede decir después de más de 1,000 autos manejados en un trabajo que se trata probarlos? La respuesta con los años se ha vuelto fácil: Porsche tiene un lugar especial en el mundo del automóvil.

  

Lo que empezó como una especie de capricho adolescente se convirtió en un trabajo de verdad ante los ojos incrédulos de familiares y amigos. 11 años después, estoy escribiendo mi experiencia para Christophorus. ¡Quién lo iba a imaginar! Solo a un tipo muy raro se le ocurriría contar cuántos autos ha manejado –y definitivamente me clasifico como tal–; pero esa idea de hacer una lista con cada uno no fue mía, sino que me la sugirió mi buen amigo Daniel Gómez –otro enfermo de los autos– cuando apenas estaba empezando en este oficio de conducir y escribir de cuanto objeto rodante se me atravesara.

Llegan los híbridos:

Llegan los híbridos:

en un Panamera 4 E-Hybrid Sport Turismo a través del bello sur de Canadá.

Durante todos estos años siempre reservé un momento para actualizar la lista de una forma cada vez más rigurosa y los 1,000 llegaron con naturalidad pues no eran como tal una meta, sino que se dieron durante 11 años a punta de compromiso y constancia. Pero tan mágico número es inevitable asociarlo a ciertas estadísticas: 67 marcas de 13 distintos países, redondeando, casi 300 autos alemanes, 220 americanos, 200 japoneses, unos 70 surcoreanos, otros 70 franceses y, de ahí en adelante, una mezcla de italianos, británicos, suecos, checos, chinos e incluso un mexicano y uno de la India, además de los españoles. A la fecha falta un ruso.

¿Y qué es lo mejor de esos mil? La respuesta siempre ha sido muy fácil: Porsche, que abarca 41 ejemplares y con quien he desarrollado una relación muy especial con historias que jamás imaginé, algunas muy factibles como cruzar Francia de sur a norte en un 911 Carrera 4S Cabriolet y otras improbables, como ir a 300 km/h en un Panamera Turbo S E-Hybrid en la más absoluta tranquilidad. En algunos casos incluso hubo experiencias de vida, pues conduciendo un Cayenne Turbo S llegué a Alaska en una prueba especial, organizada por la revista Automóvil, que en menos de dos semanas cubrió más de 8,000 kilómetros en todo tipo de condiciones.

Vivir un sueño.
¿Quién se apunta?

Porsche, entre esos 1,000 automóviles, siempre ha sido una mezcla imposible de igualar por la obsesión de conseguir el más alto nivel de conducción por medio de una ingeniería avanzada, pionera e ingeniosa, de un desempeño consistente y por encima del promedio, de una absoluta confianza de que al exigirlos no van a salir con delicadezas, de esa plena solidez que se mantendrá con los años y, sobre todas las cosas, la emoción de una máquina que así como está clínicamente construida, también tiene un alma, sus propios caprichos, sonidos y características propias.

Ahí está la consecuencia de mantenerse fieles a los mismos valores por casi nueve décadas. De ahí a que sean mis preferidos después de haberlo probado prácticamente todo.

Manuel Fernández
Manuel Fernández

José Luis Ruiz
José Luis Ruiz
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