Rendimiento puro en su máxima expresión

El nuevo Porsche 911 es innovador en todos los aspectos. Más ágil, más eficiente, más perfecto. Y además mantiene una de las virtudes clásicas de Porsche: puede ser gobernado en todo momento con seguridad y se adapta extraordinariamente a la conducción diaria.

  

10 pistones

Las medidas de un modelo
Un 10 absoluto. Así denominan en el mundo de la moda a los modelos absolutamente perfectos. En el nuevo Porsche 911 Turbo S, ese 10 absoluto está en el detalle: por primera vez, 10 pistones actúan simultáneamente sobre los discos de freno cerámicos delanteros de 420 milímetros. Eso confiere a este modelo perfecto una buena apariencia pero, sobre todo, le permite detenerse con rapidez y fiabilidad. Además, desde hace poco, la función de aerofreno ofrece ayuda para las altas velocidades: los spoilers delantero y trasero se sitúan en posición de rendimiento colocándose contra el viento. ¿Y si la capa de asfalto está mojada? Se agudizan todos los sentidos de los sistemas de asistencia del Porsche 911 Turbo S, ya que ahora el modelo turbo cuenta por primera vez con el Wet Mode. Este modo «oye» la humedad mediante unos sensores ubicados en el paso de rueda, comunica la situación a la cabina y el conductor decide si quiere activar el sistema. Inteligente, fuerte, rápido y, además, hermoso: un 10 absoluto como este no se encuentra en las pasarelas, sino en la carretera.

800 Nm 650 CV El máximo de serie

21 y 20 pulgadas respectivamente

Una mezcla redonda y mejorada
800 Nm de par motor y 478 kW (650 CV; 911 Turbo S Coupé: Consumo urbano de combustible: 15,5 l/100 km, interurbano: 8,6 l/100 km, combinado: 11,1 l/100 km, emisiones de CO2 combinado: 254 g/km) de potencia: la fuerza del nuevo Porsche Turbo S llega con garantía. En él, diversas dimensiones de llanta contribuyen por primera vez a un perfecto contacto con la carretera. 21 pulgadas en el eje trasero con neumáticos de tamaño 315 / 30 ZR 21. Delante, como antes, llantas de 20 pulgadas y neumáticos con formato 255 / 35 ZR 20. 42 milímetros adicionales de distancia entre ruedas delante y 10 milímetros detrás le confieren una mayor anchura. Y por primera vez a bordo: un control de temperatura de neumáticos que mediante un punto de color azul o verde comunica a partir de qué momento la adherencia es óptima. Como opción adicional, el tren de rodaje deportivo PASM perfeccionado permite disfrutar de cada curva y sobre cualquier firme. En línea recta, la aerodinámica adaptativa mejorada proporciona mayor fuerza descendente gracias a un ajuste automático del spoiler, ya que, a altas velocidades, más presión sobre el eje trasero estabiliza el vehículo. En conclusión: una buena mezcla en todos los aspectos.

Rueda tan rápido como parece

2,7 s

 

Las virtudes clásicas del turbo
«Basta un viaje en él para entender por qué los científicos de cohetes son en su mayoría alemanes». Con este desenfadado eslogan se publicitó el Porsche Turbo durante los años ochenta en Estados Unidos. Ahora es una buena ocasión para desempolvarlo: los 2,7 segundos de cero a 100 km/h y los 8,9 segundos hasta los 200 km/h hablan por sí mismos. El nuevo modelo tarda exactamente 0,2 segundos menos que su predecesor en alcanzar los 100 km/h; para llegar a los 200, incluso un segundo menos. Este es el resultado de una optimización integral del peso que incluye desde el vidrio de construcción ligera hasta la batería extraligera de fosfato de hierro y litio. Y lo que está tan bien afinado en cada ángulo también debe ser bien visible desde fuera. Las anchas entradas de aire en la parte delantera, las luces de conducción diurna dobles, las amplias aletas traseras con entradas de aire y el clásico spoiler trasero plano lo dejan claro desde el primer instante: aquí viene. Es el nuevo Porsche 911 Turbo S.

Porsche 911 Turbo S Coupé
Consumo urbano de combustible: 15,5 l/100 km
interurbano: 8,6 l/100 km
combinado: 11,1 l/100 km
Emisiones de CO2 combinado: 254 g/km

Thorsten Elbrigmann
Thorsten Elbrigmann

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