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Le Mans, clasificación para las 24 Horas, 13 de junio de 2018.


Le Mans, clasificación para las 24 Horas, 13 de junio de 2018. Junto al circuito empieza una fiesta de deslumbrantes colores, ruido ensordecedor y ambiente alegre que durará hasta el domingo. Sin embargo, en los boxes de los equipos de GTE, la atmósfera es más tensa. Hasta los pilotos más experimentados y galardonados se muestran intranquilos. Tras la retirada del victorioso equipo de LMP1, la atención de Porsche se centra en las clases más pequeñas. Le Mans es forja de mitos. Aquí hasta los perdedores pueden ascender al olimpo. A la prueba automovilística más espectacular, prestigiosa, emocionante y dura del mundo también acuden a sacar pecho los grandes fabricantes: Ferrari, General Motors, BMW, Aston Martin y, por supuesto, Porsche. Para celebrar su 70 aniversario, la marca de deportivos que durante décadas más ha destacado en esta carrera ha recuperado dos diseños históricos para sus 911 RSR. El coche con el número 92 recuerda al legendario «Pink Pig» de la edición de 1971, aquel «cazador de trufas de Zuffenhausen» en cuya pintura de color rosa han marcado, como entonces, el despiece de carne con la chuleta, el morro, las orejas. La otra máquina lleva el dorsal 91 y luce el diseño blanquiazul de Rothmans de los años ochenta. En este diseño se hizo famoso Stefan Bellof. Y en él perdió la vida.

Es miércoles por la tarde. Está a punto de empezar la primera de las tres sesiones análogas de clasificación. Es el pistoletazo con el que año tras año empieza de verdad la competición. Al volante del Porsche con el número 91 el italiano Gianmaria «Gimmi» Bruni, ex piloto de Fórmula 1, es el primero que toma asiento de su equipo, formado también por el piloto oficial austriaco de Porsche Richard Lietz y el francés experto en GT Frédéric Makowiecki.

Esta es la decena vez que este piloto de 37 años participa en Le Mans, donde ya suma tres victorias de clase. Hoy conduce por primera vez para Porsche y se siente observado, tanto por su equipo como por los rivales. Solamente puede reaccionar de una manera: situarse lo más rápido posible en lo más alto de la tabla de clasificación. Su Porsche 911 RSR está perfectamente preparado para apoyarle en esta misión: 510 caballos de potencia, neumáticos nuevos y la cantidad justa de combustible en el depósito. Solo podrá dar cuatro vueltas con él. En las dos vueltas rápidas hará lo que se espera de él: adelantar a los demás. Después, todo será «como un sueño», tal como explicará al acabar. «Simplemente, pillé el mejor momento».

En las tres rectas largas se sitúa fortuitamente a la estela de otros bólidos. Esto ayuda. Velocidad añadida. Los otros pilotos acaban siempre haciéndose a un lado en el momento adecuado.

Nadie se interpone en su camino. Ninguna bandera amarilla le obliga a levantar el pie del acelerador. Resultado: tres veces seis km/h adicionales, o, según calcula Porsche después, un segundo y medio en total. Makowiecki había fantaseado con obtener la inverosímil marca de 3:48,000, muy por debajo del récord de 3:50,837 conseguido en la misma clase por Darren Turner con el Aston Martin en 2017. Pero cuando Bruni cruza la línea de llegada, las seis cifras, los dos puntos y la coma del marcador se iluminan como un grito: 3:47,504.

«Simplemente, pillé el mejor momento». Gianmaria Bruni

Los testigos contienen la respiración. También porque a los pocos segundos Bruni acaba con el coche sobre la grava de la curva 1. «Ahora sí que me he pasado», dice haciendo broma sobre el percance sin consecuencias para el resultado final. Defiende a ultranza el coche: «Hace por lo menos 10 años que no encontraba un equilibro tan perfecto como hoy aquí con este coche». En la carrera, el dorsal 91 tiene menos suerte al ser frenado en un periodo de coche de seguridad. Otro Porsche le adelanta y gana finalmente en la categoría GTE-Pro: es el «Pink Pig».

13.06.2018

Clasificación Le Mans
Gianmaria Bruni
Porsche 911 RSR

Gerald Enzinger
Gerald Enzinger

Journalist, author and TV expert on the topic of Formula 1.